Museo Etnográfico del Oriente de Asturias

Museo Etnográfico del Oriente de Asturias

Museo referente de la cultura tradicional asturiana

Inaugurado en el año 2000, el Museo tiene su origen en la donación de las casas y finca de Llacín, realizada en 1994 por Teresa Sordo Sordo y Luis Haces Sordo, hijos de Porrúa y residentes en México. La donación estimuló la creación de la Asociación Cultural Llacín que decidió promover, crear y gestionar un museo etnográfico, con el objeto de dar a los bienes donados una finalidad cultural y recreativa.

Los edificios del Museo se encuentran en una finca de una hectárea de superficie habilitada como parque público, con una amplia representación de árboles frutales y de bosque. Entre los árboles destaca la presencia monumental de un aguacate traído de México y plantado en 1906. El perímetro de su tronco en la actualidad es de 7,20 metros.

El Museo pretende ser un centro cultural dinámico comprometido con la exposición y divulgación de elementos de interés histórico y etnográfico, pero también un lugar dedicado a investigar, y a proteger el patrimonio cultural asturiano.

Las casas que forman el Museo están dispuestas en dos hileras paralelas unidas mediante un corredor volado de madera. En su interior se visitan las dependencias de una casa campesina tradicional: vestíbulo o estregal, cocina, sala, cuarto de habitación, cuadra y lagar para sidra, y una serie de exposiciones temáticas dedicadas a la elaboración del queso y la manteca, la fabricación manual de tejas y ladrillos, procesos textiles, indumentaria popular tradicional, taller de carpintero, herramientas de corte de la madera, lavanderas, aperos, una colección de piezas de metal esmaltado.